Que un empleado sea despedido de su puesto de trabajo porque sus flatulencias hacían que esta apestara, es algo insólito.

Pasó en Nueva Jersey. Rich Clem fue despedido de la fábrica de carne de cerdo donde trabajaba con su mujer, Louann, solo porque sus gases eran "demasiado olorosos". Por eso Louann interpuso una demanda afirmando que su empleador lo acosó al quejarse de que el olor que este producía estaba "invadiendo la oficina".

El señor Clem tuvo un bypass gástrico hace poco. Y por eso ahora sufre las consecuencias: gases y diarrea, explicó su esposa. Afirma que su jefe, Thomas Dolan, afirmó que los visitantes estaban quejándose por los olores y que eso debía parar.

Por otro lado, la compañía afirmó que ninguno de los dos emplados fue despedido y que solo lo están inventando, según informó el portal MyCentralJersey. Pero Clem ya llevó su alegato adelante y puso una queja por discriminación ante la Comisión de Igualdad de Oportunidades. Alega incapacidad, ya que su esposo era obeso.

En la galería verán un estudio que afirma que hacer lo que hizo Clem es "socialmente aceptable". Para leer la información desde un smartphone o tablet, seleccionen "ampliar galería" y luego "mostrar texto".