De nada sirven los videos, las miles de campañas y también los miles de manifiestos si ante el acoso callejero, las mujeres siguen siendo vulnerables. Sobre todo en lugares y culturas donde es aceptado. Y eso lo sabe la brasileña Débora Adorno, que en vez de ponerse a pelear, se le ocurrió algo más ingenioso.

Harta de que le dijeran montones de cosas cuando caminaba por Belo Horizonte, decidió hacer una extraña mueca a cada tipo que quería aproximársele en un sentido agresivo. Funcionó, ya que se alejaban de inmediato. Esto lo compartió en su Facebook y se hizo viral. Ahora varias han seguido su ejemplo.

En la galería: objetos para evitar el acoso callejero. Para leer la información desde un smartphone o tablet, hagan click en "ampliar galería" y luego en "mostrar texto".