Margarita Suárez murió sin saber que los perros y gatos que cuidó durante 20 años le harían un homenaje, que se convirtió en un fenómeno de las redes sociales.

La mujer, quien vivía en la colonia Cordemex, al norte de Mérida, en México, se dedicó a cuidar perros callejeros y gatos, a los que alimentaba, protegía y daba su cariño, publicó Excélsior.

A principios de marzo, la salud de la mujer se vio afectada y tuvo que irse a vivir a Cuernavaca. Después de 10 días, Doña Margarita perdió la vida.

Patricia Urrutia Suárez, hija de Margarita, afirmó que su relación con los animales le permitió conocer a personas que se dedican al rescate animal. 

En pleno velorio, un grupo de perros se acercaron al lugar donde se llevaban a cabo las exequias y plantaron una especie de guardia junto al ataúd de la occisa.

Tengo que aclarar que mi madre no conocía a los perros que se asomaron a su velorio en Cuernavaca. Ella sólo conoció a los que cuidaba en Mérida”, afirmó Patricia.

Expresó que cuando llegó el momento de velar el cuerpo, los canes se agacharon y se quedaron toda la noche haciendo honores a la mujer.

A la mañana siguiente se fueron, pero regresaron en el momento justo de la cremación, no lo podíamos creer pero estábamos felices de que estuvieran ahí, pues fue el amor de mi madre el que logró este acto inesperado e increíble”, señaló la hija de Doña Margarita.