De acuerdo con una publicación de Infobae, el actor estadounidense Johnny Depp ingresó a Australia en su jet privado junto a sus perros, Pistol y Boo.

La estrella de "Los Piratas del Caribe" no declaró el ingreso de sus mascotas y violó las estrictas leyes y controles de animales del país oceánico.

Según el senado de ese país, si el caso llega a los tribunales y el actor es declarado culpable, podría ser condenado a 10 años de prisión y a pagar una multa de US$300 mil.

Las mascotas de Depp fueron llevadas de regreso a Los Ángeles para evitar que sean sacrificados.