El nombre de este programa es tan extraño como la tendencia que impone: "¿Es malo escoger a chicas en un calabozo?". Y uno de sus personajes, llamado Hestia, tiene grandes senos que realza con una cinta amarrada en sus brazos.

Hestia no halló una forma más práctica de realzar sus enormes atributos, pero esto no les importa a sus fans japonesas. Las cosplayers iniciaron la moda, pero esta se extendió hacia las mujeres comunes.

El famoso lazo del personaje se vende de manera oficial, así como sus juguetes de colección. Pero las mujeres compran el lazo para atarse los senos y verse como ella. Por supuesto, suben todo a redes sociales.

Por supuesto, Hestia no sufre, pero las mujeres de la vida real sí: muchas dicen que el lazo les pica y que es imposible moverse. El primer episodio de la serie se transmitió la semana pasada, reportó el tabloide "Daily Mirror".