Tess Christian, una mujer británica de 50 años, afirmó que no ha sonreído en los últimos 40 años como alternativa natural al botox, por temor y para evitar la aparición de la arrugas.

La mujer dijo que no sonrió ni siquiera cuando nació su hija. Ella señaló que ha entrenado los músculos faciales y gracias a ello no necesita tramamientos de belleza. En las fotografías subidas a Facebook se puede comprobar que su piel luce joven.

"Mis esfuerzos se ven recompensados: no tengo ninguna arruga. Ninguna crema para la cara puede proporcionar este efecto", reflexionó Tess.

Además, contó que la actriz alemana Marlene Dietrich fue su inspiración, pues ella tampoco sonría y siempre lució hermosa.