Este año, por lo menos en los Globos de Oro, ha sido de grandes decepciones. Encabeza la lista Rosamund Pike, quien es un ícono de moda y que esta vez falló absolutamente con su Vera Wang, que se ajustaba terriblemente a su figura. Ni qué decir de Jessica Chastain, con un vestido no tan "chic" como los que ha lucido en ceremonias anteriores. Pero nada como el terrible Chanel de Keira Knightley, que la hace ver caricaturesca. Lupita Nyong'o, revelación de la alfombra roja el año pasado, decepcionó con su Giambattista Valli.

Mención aparte para Lena Dunham, quien aunque no hizo el ridículo como en los Emmy del año pasado, sigue sin que sus modelos Zac Posen funcionen. Esta vez lo hizo con un modelo asimétrico rojo. Ni qué decir de Dakota Johnson, protagonista de "50 sombras de Grey". Un Chanel desperdiciado con una actitud sosa y un estilismo desaliñado. Y el look de Amal Alamuddin fue criticado de inmediato por los tuiteros, que la llamaron "Morticia", por su vestido negro y guantes.

Lana del Rey recreó burdamente el espíritu de los años 70. Patricia Arquette, en un modelo negro desfavorecedor. Tina Fey y Amy Poehler quisieron arriesgarse, sacrificando la elegancia. Sienna Miller lo intentó con un vestido bordado, pero no llega al nivel de elegancia y drama que Julianne Moore ha mostrado, como reina de la alfombra roja. Por su parte, Melissa McCarthy parecía más enfundada en un mal cosplay que en un vestido para la alfombra roja.

Laura Prepon, por otro lado, mostró que siempre se puede ver mayor de lo que se es. Y Conchita Wurst prueba que el terciopelo, el verde y el crema no van de la mano, a menos de que se quiera dar la imagen de no usar un vestido más apropiado para la gala. Algo que también le pasó a Jemima Kirke, que mostró que los 90 no deberían regresar. Lo mismo sucedió con Jennifer Aniston, aburrida en negro.

Para leer la información de la galería, hagan click en "ampliar galería" y luego en "mostrar texto".