Un estudio realizado por la BBC señala que nuestra posición cuando dormimos define la personalidad que tenemos.

Las posiciones más usadas señaladas por la investigación:

El feto: Las personas que adoptan la posición fetal son fuertes en apariencia pero sensibles en el fondo. Suelen ser tímidos cuando conocen a alguien pero enseguida se relajan. Es la postura más común, adoptada por el 41% de las mil personas que participaron en el estudio. Las mujeres tienden a dormir así, más que los hombres.

El tronco: Duermen acostados sobre uno de los lados, con los brazos a lo largo del cuerpo. Quienes duermen así son fáciles de llevar, personas sociales a la que le gusta formar parte del grupo y que confían con facilidad. Suelen ser muy crédulos. 

El nostálgico: Quienes duermen de costado con los brazos extendidos hacia el frente suelen ser de naturaleza abierta pero también suspicaces y cínicos. Les cuesta abrirse, pero una vez hayan tomado una decisión, jamás la cambiarán.

El soldado: Las personas que se acuestan sobre la espalda con los brazos a lo largo del cuerpo son normalmente tranquilos y reservados. No les gusta el alboroto y suelen establecer reglas para ellos y para los demás.

Caída libre: Se acuestan cabeza abajo con los brazos alrededor de la almohada y la cabeza hacia un lado. Es gente sociable y no muy prudente, pueden ser nerviosos y no les gustan las críticas ni las situaciones extremas.

La estrella de mar: Tumbado sobre la espalda con los brazos hacia arriba alrededor de la almohada. Quienes duermen así hacen buenos amigos porque siempre están dispuestos a escuchar a los demás y con frecuencia ayudan a quienes lo necesitan. Normalmente no les gusca ser el centro de atención.