En febrero, Kim Kardashian compartió una selfie en el que sus ojos lucían un enigmático color azul, al igual que los de su esposo Kanye West, a quien comparó con lobos.

Ahora, la estrella de la televisión compartió un par de fotografías en los que su pequeña hija, North West, aparece con sus iris de color verde y azul.

“No estoy segura de quién hizo estas ediciones que son tan lindas, pero no tan lindas como mis ojos marrones”, agregó Kim en sus publicaciones de Instagram.