Katy Perry no quiere olvidar el día que se presentó en el Super Bowl, por eso decidió inmortalizar el momento.

La cantante se tatuó en su dedo medio "XLIX", que representa el número de la edición en la que se enfrentaron los New England Patriots contra los Seattle Seahaks, en caracteres romanos

Perry compartió el mometno a través de su cuenta de Instagram , junto con el siguiente mensaje:  "Me pareció apropiado derramar sangre esta noche...XLIX", 

Poco después posteó otra imagen de su dedo con el tatuaje ya terminado, junto al que publicó "XLIX".