Con un simple "ya no quiero estar más contigo" o "tengo a otra persona" hubiese bastado. Pero a Ann Gray, inglesa de 29 años se le ocurrió una idea más exagerada: fingir su propia muerte para que el hombre con el que salía no la molestara más.

Luego de tres citas, el hombre en cuestión ya la fastidiaba.  Este seguía enviándole mensajes hasta que ella se cansó. Por eso decidió inventarse que tenía una hermana. Y que esta le informaría que ella estaba gravemente enferma en el hospital. Eso sí, el hombre, muy atento, quiso visitarla, pero al verse a punto de ser descubierta, informó el portal Uproxx, ella fingió que se murió.

Pero como más rápido cae un mentiroso que un cojo, el hombre volvió a notar su presencia en la misma red social para citas meses después. Obviamente, la insultó. A ella ya no le afectó esto, pues anda comprometida y haciendo otras cosas con su vida.

En la galería: perfiles de Tinder que los perturbarán para siempre. Para leer la información, hagan click en"ampliar galería"  y luego en "mostrar texto".