Luego de las polémicas fotos de Beyoncé y Cindy Crawford, JLo es la nueva víctima de los hackers.

Las fotos sin retoques digitales corresponden a una publicidad que la diva del Bronx realizó en 2011 para L’Oréal (misma marca de las imágenes de Beyoncé).

El material fue filtrado por el blog de chismes TheJasmineBrand a través de su cuenta en Twitter y rápidamente las imágenes recorrieron las Redes Sociales y los principales medios del mundo.

Al momento de la sesión de fotos, la cantante tenía 42 años y lucía magnífica sin necesidad de pasar por Photoshop.