La modelo británica Katie Price, quien suele lucir impecable en todas sus apariciones, se quitó el maquillaje, el peinado y hasta la ropa para mostrar un lado que nadie conocía.

La también cronista de 37 años compartió unas imágenes junto a su pequeña hija, Bunny, de 14 meses, en las que muestra el amor maternal al natural.

Las fotografías fueron captadas por su esposo Kieran Hayler .