Lo que hace que las personas se fascinen con lo que visten las estrellas de cine - y por mucho tiempo- es el nivel de fantasía que llegan estas a evocar con sus vestidos.

Cuando una estrella de cine hace de su vestido un clásico (como el de Julia Roberts en los Oscar de 2001 o Marion Cotillard, entre otros ejemplos), es porque el estilismo supera toda época o tendencia.

En la alfombra roja es donde se ve si las estrellas cumplen con este propósito. Y definitivamente, Julianne Moore, la mejor vestida de la gala, roba alientos con su vestido azul Klein de lentejuelas.

Pero al igual que Moore, actrices como Laverne Cox y Alicia Vikander, en los Golden Globes 2016, dan a la belleza un significado visual. De blanco, absolutamente moderadas y correctas, han ocupado los primeros lugares en la lista de mejores vestidas. Cate Blanchett, obviamente, va en la lista.

Cosa similiar hicieron Zendaya y Olivia Wilde en marsala. Y Rosie Hungtinton- Whiteley mostró que lo "sexy" no necesariamente es enfundarse en transparencias. Se puede transmitir de manera elegante y serena.

Asimismo, otras estrellas recurrieron a las lentejuelas, hits en tendencias el año pasado. Otras se fueron por cortes más clásicos, pero que no dejan de ser innovadores.