Ángela Conesa era católica hasta que en una carta con recomendaciones para la Primera Comunión de su hijo, le dijeron que no podía comulgar por ser divorciada. Pero eso sí: debía dar el diezmo.
 
La española publicó la carta en Facebook, totalmente indignada, porque aparte de la misma, le entregaron un sobre para el donativo. Por eso, escribió una carta que se volvió viral en Facebook:
 
"Como buena católica […] acato las normas y no contribuiré con donativo alguno siendo consciente de que tanto mi dinero como mi persona no entramos dentro de lo que la iglesia considera normal.

Se despide Ángela Conesa, madre católica (e irregular ante los ojos de la Iglesia)".
 
Por supuesto, al poner en la red social las dos cartas, comenzó a ser felicitada por varias personas. Hasta que estas dos misivas se hicieron virales.
 
Por supuesto, la queja llegó hasta la Diócesis de Cartagena (España), que respondió a la madre en Facebook: “La Iglesia ha invitado siempre a los cristianos a sostener sus actividades, pero respetando en todo momento la libertad de los hijos de Dios y las posibilidades de cada persona”.
 
Esto no ha dejado satisfechos a varios partidarios de Ángela, que ven en esta medida de esa institución otro elemento "retrógrado".