Lauren Fern supo, a mitad del año pasado, que su perra Gizelle tenía cáncer de huesos terminal. Y por eso decidió darle la mejor despedida de todas: cumplió con ella una "lista de deseos" (bucketlist) antes de decirle adiós en diciembre.
 
Por eso dejó que Gizelle comiera helado, degustara una langosta, tuviese "una cita" con otro perro y realizaron un viaje en carretera a ciudades que siempre quisieron visitar. La consintió mucho y al final, llegó con ella a una playa, donde pasó los últimos instantes de su vida al lado de su dueña. "Le dí la mejor vida que pude. Y aunque fue devastador para mí decirle adiós, de esta manera pude sanar infinitamente", narró Lauren al portal "Yahoo" Estados Unidos.
 
"Ella era mi compañera de apartamento, mi confidente, pero hacer una "lista de deseos" para ella, me ayudó a vivir el presente y ver la vida como es: dulce y simple. Una preciosa aventura".
 
En la galería, verán todo lo que vivió Gizelle al lado de Lauren. Para leer la información, hagan click en "ampliar galería" y luego en "mostrar texto".