Cara Delevingne siempre ha estado envuelta en el fastuoso mundo de la alta sociedad inglesa. Una donde los eventos elegantes, las carreras de caballos, el te y vacaciones en lugares del Mediterráneo hacen parte del diario vivir.

Pero en el caso de la modelo, esto fue opacado por una infancia tormentosa.

Y todo se debió a la adicción de su madre a la cocaína. Pandora Delevingne marcó la niñez de su hija haciéndola crecer de manera precoz. En una confesión hecha a la revista Vogue, la top también habló de cómo vivió en una clase social en la que nunca encajó: "Crecí en la clase alta. Mi familia amaba los eventos sociales, pero nunca lo disfruté", afirmó.

A su vez, también habló de su madre: "Tu tienes que ser padre de tus padres. Mi madre tiene un gran corazón, pero por lo que vivimos no es algo de lo que tomes lo mejor, no lo creo. Ella sigue luchando", añadió.

Delevingne también reveló que su madre está trabajando en sus memorias acerca de su batalla contra sus propias adicciones, con el trasfondo del convulsionado y agitado Londres de los años 80. Enfatizó que esto le produce sentimientos encontrados, reportó el tabloide británico Daily Mirror.