¿Annabelle? ¿El payaso de "Poltergeist"? Ellos son los "Teletubbies" al lado de las muñecas que presentamos en la galería que acompaña esta nota.

Y aunque el caso de Annabelle es verídico, hay muñecas mucho peores que ella. Juguetes que poseídos por algún muerto o espíritu maligno ya hacen parte de las leyendas urbanas que siguen siendo contadas una y otra vez para alimentar el terror hacia lo desconocido.

Muchas protegieron a sus dueños. Y otras, al peor estilo de "Toy Story", rompieron "las reglas" y hablaron o atacaron a sus dueños, que sufrieron para deshacerse de ellas. Otras son veneradas.

Joliet: hace parte de una monstruosa herencia. La muñeca viene de una familia y fue heredada de madre a hija durante cuatro generaciones. 

Por alguna razón, cada mujer de la familia tenía un hijo y una hija. El niño moría a los tres días de nacido. Por las noches, a través de la muñeca, se podían oír los gritos de estos bebés. Supuestamente, una amiga resentida se la dio a la primera mujer que recibió la muñeca.

El peluche vudú: una mujer tuvo la (estúpida) idea de comprar este muñeco hechizado con rituales vudú proveniente de Nueva Orleans. Lo hizo por eBay.

Pero el muñeco comenzó a aparecérsele en sueños y a atacarla. Trató de venderlo otra vez en eBay con éxito, pero el comprador recibía una caja vacía y el muñeco seguía apareciendo. Ahora el muñeco lo tiene un cazafantasmas. 

El bebé demonio de Nueva Orleans: cuenta la leyenda, que en 1800 una joven rica se casó con un escocés, dejando a su amante anterior muy celoso.

Este le pidió a la reina del vudú, Marie Laveau, que la maldijera. Precisamente, cuando ella dio a luz su primera criatura, murió en el parto y esta nació deforme. El hombre, sintiéndose culpable, cuidó al bebé hasta que murió y lo enterró a su lado. Pero la leyenda se propagó por la ciudad. Decían que era "hijo de Satanás", por lo que comenzaron a crear muñecos como el de la foto para colgarlos en las puertas y protegerse. En los años 20 los muñecos reaparecieron y se decía que estaban poseídos.

La muñeca de Patty Reed: no está poseída, pero hace parte de una macabra historia.

Su propietaria era Patty Reed, una niña de 8 años que estuvo en la época de los pioneros, a mitad de siglo XIX en Estados Unidos. Hace parte de lo que se conoce como "La historia de los Donner". Allí, Patty viajó con sus padres en una dura travesía hasta California, con otras personas. Pero el grupo fue atrapado por el invierno y no les quedó nada para comer. Hasta que comenzaron a hacerlo entre ellos mismos. Sea como sea, Patty sobrevivió y se llevó a la muñeca consigo, que ahora está en un museo de California. 

La Barbie de Pulau Ubin: cuenta la leyenda que una pareja de alemanes fue capturada en Singapur, a comienzos de la Primera Guerra Mundial, acusada de espionaje. Era 1914. Su hija trató de huir, pero murió al caer en un precipicio.

En honor a la niña, los lugareños le crearon un pequeño santuario. Un día, un hombre soñó que una niña blanca lo llevaba de la mano a una tienda y este le compraba una muñeca Barbie. Eso fue en 2007. El sueño fue tan repetitivo, que el hombre encontró en otra tienda la muñeca que la niña quería. La compró y la reemplazó en el altar.

Elmo Cosquillas: pareciera increíble que este muñeco tan popular fuera poseído, pero en 2008, la familia Bowman dio con un peluche "asesino". 

El Elmo que tenían para su hijo de dos años tenía frases programadas, pero ese solo podía decir "Matar" antes de todo. Por más que intentaron reprogramarlo, este seguía proferiendo amenazas de muerte hasta que la familia se comunicó con la compañía, que les ofreció cambiarlo por otro muñeco. No se sabe si tomaron la oferta.

Se dice que la muñeca grita "déjenme salir" y que tumba los cuadros. Si un perro entra al lugar donde se encuentra, ladra y ataca. Increíblemente, a su dueña le ha ido bien con ella. Foto: vía The Paranormal Guide

Mandy: es una muñeca hecha entre 1910 y 1920. Fue donada al Museo Quesnel en la Columbia Británica.

Los testigos dicen que la oyen llorar y que en el museo tardaron en ponerla en algún lugar apropiado para ella, ya que tiende a hacerle daño a otras muñecas y fuera de eso, sigue a los que la visitan con su mirada. Fuera de eso, también molesta a quienes vienen a grabarla. 

Pupa: fue una muñeca creada en la época de 1920 y basada en la apariencia de su propietaria, que afirmó que esta una vez le habló. 

La dueña murió en 2005 y la familia puso a Pupa en una vitrina. Ahí han afirmado que la muñeca cambia de posición y que también cambia su expresión facial.

Letta, la muñeca gitana: en 1972, Kerry Walton fue al funeral de su abuela y decidió enfrentar un miedo que la tenía aprisionada desde niña. Visitó un edificio abandonado que le daba pánico. Ahí, encontró una "marioneta" que resultó ser el muñeco que un gitano creó hace 200 años para su hijo ahogado. Supuestamente, el espíritu del muerto se transfirió a este, pues tiene cabello humano.

Okiku: supuestamente iba a ser quemada junto con su propietaria, pero sobrevivió. Ahora le crece el pelo de forma inexplicable. 

Chrystal, True, Monica, Sharla, Isaac, Lilly, Ashley y Cameron: son varias muñecas poseídas que compró una familia de Pennsylvania sabiendo que lo estaban. Pertenecen a la organización "Doll House Cam", que se dedica a recolectarlas.

De hecho, se dedican a grabarlas todo el día, y al parecer... Foto: vía Doll House Cam