En septiembre de 2014, Amanda Bynes fue arrestada, en Los Ángeles, por conducir bajo la influencia de drogas. A partir de ese momento, la actriz mostró una serie de comportamientos extraños en los que aseguraba que sus padres querían controlar su vida, hablaba con objetos inanimados y hasta intentó desaparecer.

En octubre, la estrella de Nickelodeon fue obligada a ingresar a un hospital psiquiátrico para tratar sus problemas con la esquizofrenia y bipolaridad.

Ahora, Bynes ha dejado atrás aquella etapa, ha dejado de medicarse, tiene de nuevo su permiso para conducir y una reciente publicación en Twitter podría indicar que se dedica al dibujo.

“¡Hola mis amores! ¡Este es un dibujo que yo hice!”, tuiteó Amanda junto a la fotografía de un autorretrato dibujado a mano.