Dos de los protagonistas de una de las series más icónicas de la década de los 90, Beverly Hills 90210, se encuentran enfrascados en una guerra de declaraciones.

¿La razón? La polémica autobiografía de Jason Priestley, quien encarnaba al personaje de Brandon Walsh en la ficción. En su libro "Jason Priestley: A Memoir", el actor asegura que su compañera de reparto y hermana en la serie, Shannen Doherty (Brenda Walsh), era una "diva" y para graficarlo desclasifica una anécdota: en una ocasión la actriz se habría quejado fuertemente porque una limusina no pasó a buscarla al set de grabación.

Claro, Shannen Doherty no se quedó callada. La actriz aseguró al periódico británico Daily Mail que "él tuvo un accidente en un automóvil de carreras, y creo que parte de su memoria se ha alterado desde entonces", haciendo referencia a un choque que Priestley protagonizó en 2002.

Además, la actriz acusó a su ex compañero de labores de intentar hacer una campaña publicitaria para mejorar las ventas del libro usando su nombre.