Una mujer se encontraba de viaje de trabajo. Antes de acostarse, le deseó buenas noches a su esposo desde la habitación del hotel, pero para hacerlo feliz le envío dos fotos en lencería por medio de aplicación "Snapchat".

Lo que debían ser unas imágenes sexis y provocativas entre una pareja, se convirtió en el motivo para que el esposo le pidiera el divorcio.

Cuando ella le envió las fotos al esposo, se le escapó un pequeño detalle que él notó de inmediato.

"Deja de mentirme, Chelsea, no estás sola en esa habitación", dijo el hombre.

"Sí que lo estoy, amor, sabes que nunca te traicionaría", le aseguró ella.

"¿Entonces por qué se ven botas de hombre en tu segundo snapchat? No puedo pasar por esto de nuevo. Voy a llamar a un abogado", le respondió el marido.