Sabores, olores e historia son los ingredientes especiales de la segunda temporada del programa Desafío Culinario, en el que 14 participantes se esforzarán en preparar sus recetas más creativas y permanecer en la competencia que constará de 16 episodios y se estrena el 1 de febrero.

"Algunos de ellos han estudiado en escuelas de cocina dentro y fuera de Guatemala, pero carecen de la experiencia y queremos que conozcan el mundo real, y otros jamás han pasado por las aulas, pero tienen en sus venas, la pasión por la cocina", dice Mirciny Moliviatis, creadora del programa.

Dos de las concursantes que más llaman la atención son Betzair, quien es sordomuda, y Liza, que con 16 años es la más joven del grupo. Pero una de las historias más conmovedoras es la de Rubén, de 43 años, quien de niño fue abusado sexualmente y encontró en la cocina un refugio, y por medio de ella ayuda a los jóvenes de Chimaltenango a alejarse de las drogas.

Mirciny ha preparado además, una serie de reportajes que te invitan a conocer más la cultura gastronómica de Guatemala, entre ellos sobresale la historia de la piedra de moler, que la hizo viajar a Nahualá, Sololá y caminar 20 kilómetros para conocer la piedra azul, de la que se fabrica este utensilio de la cocina maya.

"Desafío Culinario es un programa cultural-gastronómico. En Guatemala detrás de cada plato típico y de cada ingrediente hay una historia que contar", dice Mirciny.

En la primera temporada, alcanzó una audiencia de 800 mil personas en cada episodio, y tuvo una final en vivo con más de 1 millón 200 mil.

Para dar a conocer los detalles de la competencia, Mirciny nos invitó a un tour gastronómico por Antigua Guatemala, y nos hizo saborear el pan de la Panadería San Antonio y las delicias de la dulcería Mama Abuelita, dos de las locaciones que utilizó en el programa anterior.

"Buscamos formar a nueva generación de cocineros guatemaltecos, que conozcan la gastronomía de su país y que sean un modelo a seguir", expresó Mirciny, quien se armó de un grupo de chefs nacionales e internacionales, que además de calificar a los concursantes, contribuirán con su formación.

Para seleccionar a los participantes, que provienen de Zacapa, Chimaltenango, Petén, y Xela, entre otros, Mirciny y sus colegas lanzaron una convocatoria en octubre y debieron ver 800 videos para elegir a los 14 finalistas que viajarán junto a los chefs a diferentes lugares del país, en busca de nuevos ingredientes.