Si no se han terminado de indignar por costumbres sociales como "la lluvia de sobres", ahora pueden ponerse a gritar con esto: un niño de 5 años llamado Alex  fue invitado a una muy costosa fiesta a la que no pudo ir por un compromiso familiar. Días después, el niño tenía una factura de 22 dólares en su mochila.

Por supuesto, esto enfureció a sus padres, Derek y Tanya Walsh. Por eso la madre decidió conversar con la progenitora del otro niño y le dijo que si hubiese sabido que tocaba pagar para ir, ella lo habría hecho. Pero al final, no quedó contenta con las excusas de la mujer en cuestión y ahora quiere llevar el pleito a la corte porque no está dispuesta a pagar por algo que Alex no usó, informó el tabloide Daily Mirror.

En la galería: Cosas de fiestas infantiles que ustedes quisieron, pero jamás tuvieron. Para leer la información, hagan click en "ampliar galería" y luego en "mostrar texto".