El bullying que sufrió por su Austin Shifflett de parte de sus compañeros por su obesidad y el hecho de estar cerca de la muerte fue lo que lo motivó a perder 175 libras.

La obesidad de Austin empezó cuando él tenía 17 años, ciertos hábitos y descuidos lo llevaron a subir de peso. Jugaba videojuegos todos los días, tomaba mucho refresco y comía una gran cantidad de dulces, por lo que llegó a pesar 320 libras.

No solo sufría burlas, sino que un día estuvo al borde de la muerte al casi sufrir un paro cardiaco. Al darse cuenta que tenía que cambiar sus hábitos o su vida correría peligro, empezó a perder las libras de más.

Con el tiempo Shifflett tuvo que someterse a una cirugía estética para removerle el exceso de piel.

Ahora luce irreconocible y abrió una cuenta de Instagram para mostrar cómo su drástica pérdida de peso cambio su vida.