Polanski abandonó EE.UU. en 1978 antes de que fuese sentenciado por mantener relaciones sexuales con una niña de 13 años. Previamente, el cineasta se había declarado culpable del cargo y fue sentenciado a prisión para una evaluación psiquiátrica de 90 días. Fue liberado luego de 42 y, temiendo que el juez lo obligara a cumplir el resto de la pena, huyó de Estados Unidos. En 2010 Suiza se negó a extraditar a Polanski, aunque el director pasó 290 días de bajo arresto domiciliario mientras se consideraba el caso.

En octubre de 2014, fiscales de Cracovia rechazaron una solicitud de Estados Unidos para arrestar al cineasta de 81 años, pero lo interrogaron y lo obligaron a presentarse a cada citación. Polanski se encontraba en Varsovia para la inauguración del Museo POLIN de Historia de Judíos Polacos. Luego viajó a Cracovia, la ciudad de su infancia.

Mateusz Martyniuk, vocero del fiscal general, indicó que el pedido de los fiscales de Los Ángeles estaba siendo remitido a Cracovia, donde se está manejando el caso de Polanski. Uno de los abogados de Polanski, Jerzy Stachowicz, dijo que el equipo impugnaría la solicitud de extradición. Martyniuk señaló que por ley Polonia no extradita a sus ciudadanos. En diciembre del 2014, un juez en Los Ángeles rechazó un pedido de Polanski para que se le realizara una nueva audiencia.

El director ganador de un Oscar tiene previsto rodar en Polonia en febrero y marzo una película sobre el caso Dreyfus, el escándalo francés de espionaje de principios del siglo XX.