Ruby Holt pasó 100 años de su vida en una granja en Tennessee, recogiendo algodón y criando a cuatro hijos. Por eso nunca tuvo ni tiempo ni dinero para ir al océano, que conoció por primera vez en estos días.

Esto lo hizo gracias a que su lugar de residencia, Brookdale Senior Living Solutions, le regaló un viaje al Golfo de México con todos los gastos pagados. Ellos quisieron llevarla a ver el mar por primera vez. La mujer pudo sentir sus pies desnudos la arena y en las aguas del Golfo. Ella siempre había oído a sus conocidos hablar sobre el mar y lo había visto en fotos, pero nunca había tenido la oportunidad de visitarlo. La fundación Wish of a Lifetime también intervino para que Ruby pudiese viajar.

Su familia tampoco pudo costearle el viaje, pero al final, ella cumplió sus sueños.

En la galería: Gestos que restaurarán su fe en la Humanidad.Para leer la información desde un smartphone o tablet, seleccionen “ampliar galería” y después “mostrar texto”.