Antes de que Caitlyn Jenner se diera a conocer al mundo entero en la portada de la revista "Vanity Fair", la exatleta se sintió como prisionera en su casa de Malibú.

La famosa transexual vivió momentos difíciles durante su transición. ¿La causa? Los paparazzi vigilaban su casa noche y día, así lo reveló en un documental para "Vanity Fair".

Sin embargo, tan pronto publicaron la portada, Caitlyn pudo vivir libremente. "Ahora para ser honesta contigo, realmente no me importan los paparazzi. Cada día es una nueva aventura", explica en el video.

La confianza en sí misma y la actitud positiva han contagiado a la gente a su alrededor. Cuando Jenner finalmente se vio en el espejo, no lo podía creer.

“Mi apariencia era mejor de lo que pensé que sería, especialmente a mi edad. Ver esa imagen fue algo poderoso para mí. Estoy muy emocionada por el futuro”, concluye Jenner.