El aspecto juvenil de Thomas Sangster todavía podría hacer recordar su papel de chico lindo en "Love Actually", pero ahora su rol es luchar para salvar el mundo... en su nueva película "Maze Runner: The Scorch Trials". El actor de 25 años, quien interpreta a "Newt", explica en la muestra de la película en Londres cómo llegó a la actuación y por qué cree que el público ama las películas post-apocalípticas.

Varios miembros de tu familia tienen pasado en la actuación. ¿Sabías que ese también era tu camino?
– No, no realmente. Mi madre era bailarina, pero eso es una carrera más como la de un atleta; no se puede seguir haciendo eso por el resto de tu vida. Así que cuando ella lo dejó, trató de actuar ya que siempre le encantó estar en el escenario. Ella también es cantante-compositora y mi padre es un músico y actor, así que crecí en una familia de artistas, pero no necesariamente siempre ligado a la actuación, y para ser honesto, siempre crecí pensando que la mayoría de los actores no tenían trabajo (risas). Nunca imaginé que estaría haciendo películas de Hollywood o algo así, pero cuando los veía actuando, simplemente veía a personas que se estaban divirtiendo y que expresaban a sí mismas... básicamente jugando, y yo pensaba que eso era realmente genial. No entré tratando de ser actor. Entré en la actuación como un niño tratando de divertirse y ser un personaje diferente y eso fue algo que poco a poco me enamoró. Entonces me enamoré de las cámaras y equipos y en aquel entonces se filmaba con película regular y me acuerdo de que me daban la cámara B para jugar y me encantaba cargar la película y comprobar la puerta, me encantaba todo eso. Tuve la suerte de que creció desde allí.

¿Por qué son tan populares las historias post-apocalípticas entre el público en este momento?
– Fue por una serie de libros que conectaron con un montón de gente joven, por lo que hay una enorme base de fans. Creo que cuando llegas a la adolescencia, es la primera vez que empiezas a hacerte preguntas y ver el mundo a través de tus propios ojos y no a través de los ojos de tus padres o tus maestros. Es la primera vez que eres consciente de que el mundo puede ser un lugar como un cuarto oscuro y que no todos los que conoces son lindos. Es la primera vez que te sientes atraído por la gente; hay una gran cantidad de hormonas en marcha, por lo que es una especie de punto en el que hay locura en tu vida, y creo que eso se puede relacionar con estos personajes. En primer lugar, nuestros personajes son relacionables, no son esos personajes exagerados y puedes tomarlos y ponerlos en cualquier película, y es así como los jóvenes se relacionan con nosotros. Luego, estamos insertos en este mundo que es similar a un mundo que experimentas a esa edad, en el que, básicamente, tienes más preguntas que respuestas y te das cuenta de que las únicas cosas que son importantes en la vida son tus amigos y familiares y así es como sobrevives. Hay un mundo feo y malo allí fuera, con las empresas que tienen puntos de vista distintos sobre cómo debería ser el mundo y uno procesa eso y tratar de lidiar con ello lo mejor posible.

¿Cuál crees es la diferencia entre tu franquicia y "Los Juegos del Hambre"?
– Definitivamente hay similitudes, pero la forma en que tratamos con él es que tenemos nuestro mal y la única manera de sobrevivir es uniéndose, no enfrentándonos entre sí. Es una lucha por la supervivencia más que cualquier otra cosa, y WCKD (nuestros técnicos malvados) están haciendo exactamente lo mismo, o sea tienen buenas intenciones, pero lo hacen de una manera extraña.

¿Cómo te preparaste para las exigencias físicas de esta nueva película?
– Fue un especie de campo de entrenamiento... de cierta forma. Llegamos un par de semanas antes, sólo porque Albuquerque está a cinco mil pies sobre el nivel del mar, por lo que los niveles de oxígeno allí son muy diferentes, y es muy fácil quedarse sin aliento rápidamente. Si estás haciendo trabajo físico, se siente la diferencia. También es muy seco, estás medio deshidratado; tus labios y tus ojos se sienten crujientes, y uno se despierta sintiéndose extraño. Así que, sí, llegamos dos semanas de antemano y trabajamos con nuestro equipo de especialistas que se especializan en el parkour (corrida libre) y nos fuimos a correr por el desierto.

¿Fue el rodaje de la segunda película más exigente a nivel físico?
– Sí, fue más exigente físicamente, pero creo que todo el mundo estaba tan entusiasmado por hacerlo, que en realidad nunca lo vimos así, supongo.

Durante la película, es obvio que cada personaje se preocupa por los demás. ¿Es así fuera del set?
– Muchísimo, y yo creo que por eso tenemos ese sentimiento con la película. Tenemos mucha suerte de llevarnos tan bien porque es muy fácil llevar nuestras relaciones fuera del set a nuestros personajes. Creo que hace que el sentimiento de grupo se vuelva mucho más fuerte.

¿Qué opinas sobre el futuro de los jóvenes?
– Siempre he tenido la idea de que no me corresponde opinar sobre el futuro, pero por otra parte tengo la responsabilidad de pensar en eso. Creo en la humanidad y creo que el ser amable es un instinto natural. Es sólo a través de las malas experiencias y la educación, que uno termina con gente que no es humanitaria, así que creo que estamos bien, pero no puedo ser categórico con esto.