Aunque quedan pocos días para los Oscar, Anne Hathaway sigue disfrutando del premio que se llevó como Mejor Actriz de Reparto por la cantada actuacIón de ‘Les Miserables’. Y aunque la Academia no la haya nominado esta vez por ‘Interstellar’, Anne vuelve con otro estilo de actuación, estrenando casi al mismo tiempo de la ceremonia del Oscar la nueva película musical ‘Song One’, que por primera vez produce con su esposo, Adam Shulman.

¿Hablamos del Oscar y la película ‘Interstellar’?

— No estoy este año nominada, así que estoy tranquila.

Pero tu película y tus compañeros sí están nominados en cinco categorías.

— Mis amigos, sí, claro. Y todos ellos están invitados a venir a mi casa para comer comida casera y escapar de todo el ruido, si lo necesitan. Yo pasé por todo eso y sé que lo que realmente uno quiere es estar en algún lado, tranquilo, donde poder llamar a casa y pasar el resto del día en pijamas. Pero yo no soy la que está nominada...

¿No intercambiaste llamadas o mensajes de textos con ninguno de los nominados?

— Sí... este año es muy bueno porque hay gente que nunca antes estuvo nominada y el entusiasmo es genuino, se palpa. Hay actores que tuvieron un trabajo excelente en toda su carrera y finalmente son reconocidos, como J.K. Simmons. Yo estoy entusiasmada por él, me encantó su película ‘Whiplash’.

¿En ningún momento sentiste que deberías haber sido nominada también este año, por ‘Interstellar’?

— ¿Yo, personalmente? No, no, no, no. Cuando vi los Golden Globe me fijé en la categoría donde me pudieron haber nominado y cuando me pregunté a quién pude haber reemplazado, me di cuenta que a ninguna. Yo estoy feliz con encontrar buenos personajes, porque esa es la realidad, faltan buenos roles femeninos. Hay muchas más actrices talentosas que los grandes roles disponibles. Por eso no me siento ignorada. Siento que estas mujeres brillaron mucho más este año.

¿Y después de haber conducido el Oscar te animarías a volver?

— Es importante conocer las limitaciones propias y saber aplaudir el talento de otros. Yo no puedo componer una canción ni puedo conducir una ceremonia de premios. No puedo pintar ni hacer piruetas en el aire. Son cosas que pueden hacer otras personas y hay que dejar que otras personas hagan lo que yo no puedo. Y conducir una ceremonia de premios está en esa lista. Ya lo intenté. Lo intenté. Respondí esa pregunta. Tengo la respuesta y no es necesariamente la que esperaba, pero tengo una respuesta. Por eso, no, creo que hay gente genuinamente talentosa para conducir. Y Neil Patrick Harris es uno de ellos. Es bueno. Hugh Jackman también o Ellen DeGeneres. Ellos deberían tener el trabajo, no yo.

En el plano romántico, al menos, Anne Hathaway demuestra que aprendió a conducir mejor su vida en pareja. Después de cuatro años de noviazgo con el italiano Raffaello Follieri que en el 2008 fue condenado a cuatro años de prisión por fraude, Anne tuvo otros mejores cuatro años de novia con Adam Shulman, con un feliz casamiento que sellaron el 29 de Septiembre del 2012. Él también había trabajado como actor en la película para televisión sobre el principio de la historia de ‘Los Dukes de Hazzard’ y más allá del matrimonio, ahora están trabajando juntos, como los productores de la nueva película musical ‘Song One’. 

¿Qué desafío o premio representa volver al cine con tu primera película musical desde el Oscar, teniendo al lado a tu esposo como productor de la misma película?

— Yo lo amo, no fue para nada difícil. Él es muy natural como productor. Es muy bueno en apoyar a todos, sin querer pasar al primer plano. Y en cierta forma, en esta película se convirtió en el oído y la roca de todos, al menos la mía. Y hay algo muy pero muy especial donde tuvimos momentos muy duros en el estudio, pero también momentos gloriosos y fue una experiencia única en mi vida ver todo desde un lado donde me sentía orgullosa, intercambiando miradas con alguien a quien amo más que a nadie en este planeta y entiende mi trabajo desde antes de conocerlo. Incluso al principio de nuestra relación, yo siempre conservaba toda la privacidad en ese tema porque protejo mucho mi trabajo. Y cuanto más pasábamos el tiempo juntos, más entusiasmada estaba yo, hasta que empecé a invitarlo al proceso, compartiéndolo todo con el. Fue una especie de exploración completa para nuestra pareja.

¿Te resultó difícil permitir que alguien entre a tu vida de esa forma?

— Sí, lo fue. Me dio miedo. Y es algo con lo que lucho todavía, a veces. Pero no sé... Para nosotros funciona. Amo hablar con él, tiene un alma muy gentil, no se adueña de nada que es mío y eso lo hace todo mucho más fácil.

¿El Oscar que ganaste con ‘Les Miserables’ ejerció cierta influencia en aceptar otro musical como la película ‘Song One’?

— Cuando con mi esposo nos sumamos como productores en la película, yo ni siquiera había filmado ´Les Miserables´ todavía. Creo que solo me habían elegido como actriz. Por eso no me había dado cuenta que estaba por filmar dos musicales ni nada parecido.

Y como productora, ¿qué es lo que tanto te gustó de esta película?

— Me pareció algo universal para mi. Y cuando digo universal me refiero a cierta porción específica del universo. Para mi, la película captura algo que suena muy New Age, como un poder de la música que cura y es algo en lo que creo y me interesa mucho. No suena bien decirlo y por eso es mucho mejor explorarlo en el cine. Me encanta eso. Me gustan las historias sobre una segunda oportunidad. Me encantan los personajes que cometen errores, que están dispuestos a crecer por ellos. Con apenas conocer mi personaje de Franny, a los cinco minutos te das cuenta que ella está equivocada en un 100% y después se pasa el resto de la película tratando de arreglarlo. Me gusta.

¿Qué estilo de música te gusta en la realidad?

— Jenny Lewis. Ella tiene una canción que se llama ‘A Better Son-Daughter’ y nunca falla en sacarme de los momentos más profundos.

¿Y hay alguna canción en especial que puedas asociar con algún momento en particular de tu vida?

— Es gracioso porque es una pregunta que me vienen planteando seguido últimamente y no había podido responderla hasta ahora. Así que bienvenido a mi respuesta... La canción es ‘Say yes’ de Elliott Smith. Es la canción con la que construí toda la actuación que tuve en la película ‘Rachel Getting Married’. Y todavía se me para el corazón cuando la escuchó. Probablemente sea la canción con más significado que escuché en mi vida.

¿Hay alguna parte de la película ‘Song One’ que se parezca a la realidad, como cuando tu personaje está en una cita y un admirador se acerca para pedir un autógrafo y sacar fotos?

— Sí. La diferencia entre mi vida y la escena es que yo fui la persona que llora y la persona a la que se le acercan los admiradores, al mismo tiempo. Sí, llegué a vivir experiencias donde estaba llorando y en medio de la conversación, entre lágrimas, alguien se me acercaba para pedir una foto, un ‘selfie’. Es el mundo en que vivimos. A nadie le importa nadie. Si lo pienso un poco también es halagador, porque a la gente le gusta acercarse y ese es un lado muy particular de mi vida.

Conociéndote desde la época en que recién empezabas con ‘Princess Diaries’, mucho antes del Oscar, la fama y la madurez del matrimonio... ¿queda algo de aquella Anne Hathaway que recién daba sus primeros pasos en Hollywood?

––Nunca perdí el sentimiento de que tengo algo por demostrar. Al día de hoy, no me siento cómoda con todo esto. Siempre asumo que cada película es la última y sigo asumiendo que tengo que salir a convencer a cada director para que me contrate. Todavía acepto pruebas de audición. Nunca sentí que llegué, en ese sentido. Por otro lado, estoy feliz de no ser esa jovencita (del principio) que le aterrorizaban las entrevistas y trataba siempre de impresionar sin honrar su propia personalidad porque no tenía la menor idea de quien era realmente. Todavía sigo en mi viaje, pero al menos ya no me da miedo el periodismo o me caes bien y puedo decir mi verdad, sea lo que sea.