Parece que los escándalos de Amanda Bynes aún no terminan. Ahora la actriz fue acusada de destrozar el departamento en el que vivió desde su salida del psiquiátrico.

Bynes se mudó a un departamento en West Hollywood, junto a su estilista y otras dos chicas, quienes la han acusado de quemar las alfombras con cigarrillos y salpicar de tinte azul los lavabos de porcelana.

El portal TMZ reveló que la madre de una de las chicas se puso en contacto con los padres de Bynes para solicitarles mil 500 dólares para reparar los daños. Sin embargo, Rick y Lynn Bynes se han negado, argumentando que las ex compañeras de Bynes sabían que la actriz era inestable.

Amanda era como dos personas diferentes, a veces dulce y tranquila, y luego como una moneda que cambia de cara, ella se mostraba furiosa y grosera ”, explicó una compañera de Bynes.