"Mad Max", "Jurassic Park", "Terminator", "Star Wars", "Point Break"... Estas son solo algunas de las películas de franquicia de este año, una tendencia del momento en Hollywood que es criticada y aplaudida por algunas expertos como una técnica para atraer audiencias nostálgicas a las salas de cine.

Comentaristas de la industria coinciden en que 2015 es el año de los remakes, con más de 30 grandes lanzamientos en el formato de reinicios o secuelas.

Según Movie Insider, este año habrá cinco remakes y 30 secuelas de franquicia. Hasta junio de 2015, de los resultados entre las 10 películas más taquilleras del año se desprende que ninguna es original.

No se trata de una nueva tendencia, los datos históricos fijan en 1921 el primer remake, "Orphans of the Storm", basada en "Two Orphans" de 1915.

De acuerdo con reportes de ventas de boletos, desde la década de los 70 la originalidad de Hollywood ha estado en declive.

En 1977, nueve películas originales lograron un lugar en el top 10 anual, mientras que en 2014 "Interstellar", de Christopher Nolan, fue la única película original en romper la parte superior de taquilla en todo el mundo.

Datos de la firma de análisis Box Office Mojo reflejan que las reposiciones son lucrativas, pues reciben por concepto de taquillas casi el triple del dinero que se invierte en la producción.

Entre 2003 y 2012, unos 122 remakes fueron lanzados; estos generaron 12 mil millones de dólares en ingresos brutos de taquilla, mientras que el presupuesto total de remakes de esa década se situó en 4 mil 700 millones.

Desde el punto de vista económico, los remakes funcionan debido a que representan una fuente segura de ganancias para los estudios que les ayuda a seguir produciendo más películas. 

“Los remakes son un buen negocio. Se genera buen dinero para la industria del cine, lo que garantiza trabajo y oportunidades a los cineastas, actores y equipos de producción”, dijo Kathryn Arnold, una experta en el cine y la industria del entretenimiento estadounidense.

Aunque los reinicios, remakes y secuelas representan un gran negocio para Hollywood (7 de las películas más taquilleras de la historia son parte de una franquicia), expertos advierten que esta práctica tiene un efecto negativo en los esfuerzos por producir películas originales.

“Desalienta la originalidad. Se hacen para satisfacer las expectativas del público. Sin embargo, cuando voy al cine no quiero que mis expectativas se satisfagan, quiero que se superen. No quiero lo que está probado, quiero lo peligroso, atrevido, provocador, perturbador e inquietante y lo nuevo”, dijo a nuestro medio Richard Walter, profesor de guiones de la UCLA.

Algunos analistas no solo culpan a los estudios por la larga lista de películas basadas en éxitos anteriores, sino a las audiencias que llenan las salas.

“Se trata de personas que simplemente quieren entretenerse y que son fácilmente manipulados por los comerciales de televisión en la compra de entradas para el último remake”, opinó Marshall Fine, crítico de cine en HollywoodandFine.com .

Y entonces, ¿qué se puede hacer para mantener el gran negocio de los remakes y para promover la creatividad en la industria?

La respuesta está en la creatividad misma y la toma de riesgos: "La clave para los estudios es ser creativo y original en el remake/secuela y mantener el nivel de interés en el público", dijo Kathryn Arnold.

Walter añade: "Los productores deben reconocer que el riesgo reside en el centro de arte y que en vez de dejarlo de lado y evitarlo, deben animarlo.

En la galería encontrarán los 5 remakes controvertibles y decepcionantes de Hollywood. Para leer la información desde un smartphone o tablet, seleccionen "ampliar galería" y después "mostrar texto".