Ella no es una cantante, ni una joven que toda la vida soñó con ser actriz de Hollywood, tampoco es la heredera de un magnate o hija de la nobleza. Sin embargo, su cuenta en el banco se mide en millones y su rostro es tan popular como el de la Reina de Inglaterra.

Según el sitio de la revista Forbes, tan solo el año pasado, la esposa de Kanye West ganó hasta 28 millones de dólares por su participación en el reality “Keeping Up with the Kardashian”, prestar su rostro a diversas revistas, marcas de moda y presentarse en las alfombras rojas de los eventos más exclusivos.

Ahora que saben cuánto percibe, los invitamos a recorrer nuestra galería de fotos para descubrir las cinco excentricidades en las que Kim Kardashian gasta su dinero.