Brasil venció 2-1 a Colombia este miércoles en la Arena Amazonia de Manaos (norte) y conquistó así un triunfo capital en la octava fecha del premundial sudamericano hacia Rusia-2018, que le deja como segundo de la tabla por detrás de Uruguay.

Como quien ha visto por fin la luz al final de un túnel interminable, Brasil salió explosivo a la Arena Amazonia a asegurarse de que las últimas dos semanas no habían sido un sueño.

Que el oro olímpico en el Maracaná y la goleada ante Ecuador (3-0) no eran apenas apenas un destello en una depresión desconocida que duraba ya dos años, y el siempre pragmático Miranda tardó apenas un minuto en calmar la ansiedad.

Lo hizo de cabeza, saltando más alto que nadie en el primer palo para rematar un córner que le había puesto Neymar desde la izquierda. Primer ataque de Brasil y primer gol.

La euforia que tanto quiere contener una hinchada que llegó a pedirle el divorcio a su equipo, se escapaba entonces por el estadio amazónico. En su segundo partido parecía que Tite seguía bendecido y, con la misma alineación en campo, todo apuntaba a que Manaos sería una parada más en su luna de miel con Brasil.

Pero enfrente estaba Colombia, enemigo íntimo y rival directo por el dominio del continente. Los cafeteros acusaron el golpe y tardaron un cuarto de hora en reconocerse en el sofocante gramado amazónico, mientras un Neymar con ganas de espectáculo asustaba con sus dribles y la Seleçao ponía todo sobre la mesa para otra noche de gloria.