"Campeones": los hombres de Zinedine Zidane ofrecieron este domingo el trofeo de la Champions League a los madrileños, desde la mañana hasta bien avanzada la noche, en varios puntos de la ciudad.

"Como no te voy a querer", gritaban al alba miles de aficionados cuando vieron aparecer al equipo agitando bufandas y lanzando camisetas entre una lluvia de confettis, unas horas después de su victoria en los penales frente al Atlético de Madrid (1-1 tras prolongación, 5-3 en los penales).

Tras haber tomado fotos de sus aficionados, los jugadores desfilaron con la copa sobre una pasarela alrededor de la Fuente de la Cibeles.

La diosa fue envuelta entonces en una bandera del Real Madrid por su capitán Sergio Ramos, aclamado por la multitud, que abrazó la estatua antes de levantar la copa.

Celebración del Real Madrid

AFP

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Más tarde, por la noche, el equipo se reencontró con sus aficionados, alrededor del ayuntamiento y en el centro de Madrid.

"Estamos orgullosos de vosotros", lanzó Zinedine Zidane a los aficionados desde el balcón del gobierno regional, en la plaza de la Puerta del Sol, en el corazón histórico de Madrid.

Entusiasmado, gritó: "¡¡Hala Madrid, hombre!!".

"Talento, calidad, fuerza interior. Sabíamos que estos jugadores con Zinedine Zidane al frente son capaces de lograr lo que para muchos es imposible", dijo Florentino Pérez, presidente del club.

Celebración del Real Madrid

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Los aficionados "merengues" les habían esperado toda la noche del sábado al domingo bailando música tecno, en la plaza de la Cibeles. Hacia las seis de la mañana había todavía varias decenas de miles todavía en la plaza.

- Épica final -
"Épica final de la Liga de Campeones", había tuiteado hacia la una de la mañana el presidente del gobierno, Mariano Rajoy.

"Felicidades a todos los madridistas por la Undécima y ánimo a los atléticos. ¡Hala Madrid! MR", escribió también Rajoy, en referencia al undécimo título del Real.

El domingo por la noche, la fiesta continuaba en el Estadio Santiago Bernabéu, con las gradas llenas.

En el césped, once gigantescos balones blancos simbolizaban cada una de las victorias en Liga de Campeones.

Esos globos luminosos que parecían planetas fueron lanzados poco antes de las 23h00 con las luces del estadio apagadas.

Después, el entrenador, los jugadores y el equipo técnico desfilaron sobre una pasarela luminosa, entre los vítores de la multitud.

Al inicio de la velada, Florentino Pérez, dedicó la victoria "a 16 aficionados de una peña [grupo de seguidores] madridista en Irak, exactamente en Balad, al norte de Bagdad, que hace unos días morían víctimas del terror y la intransigencia".

"Esta undécima Copa de Europa es para ellos y para sus familias", declaró.