El Real Madrid se juega la temporada y la reputación de Zinedine Zidane en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Champions League este martes, cuando reciba en el Santiago Bernabéu a un motivado Wolfsburgo que no tiene nada qué perder en su lucha por eliminar a un histórico de Europa.

Los madridistas están al borde del precipicio y en casa deberán superar una desventaja de dos goles, tratando de mantener la portería a cero si no quieren que la eliminatoria se les complique aún más.

Caer ante el Wolfsburgo, octavo del campeonato alemán y debutante en los cuartos de final de la Champions, sería un fracaso para la temporada del Madrid y podría costarle la cabeza a Zidane, que aunque cuenta con el respaldo de la grada y del vestuario, podría convertirse en la nueva víctima de la dirigencia del club "merengue".

"Este puede ser el partido más importante de la temporada, pero es un partido de fútbol y estamos listos para jugar", aseguró este lunes el técnico blanco, días después de decir que "el martes nos jugamos la temporada".