Mientras muchos de los guatemaltecos participan de actividades religiosas, disfrutan en las playas y degustan de comida de la época, la afición futbolera vive una Semana Santa distinta.

En las afueras del estadio Mateo Flores abunda la cerveza, los tacos y churrascos, el juego aún no comienza pero los seguidores de la azul y blanco ya hacen su propia fiesta.

Reina Damián

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Y qué decir de la economía informal, que vende todo tipo de accesorios, desde playeras, gorras bufandas, banderas y vuvuzelas, y no falta la creatividad, un vendedor porta en su rostro y en sus manos, máscaras y no repara en gritar "¡llévese a Rayo Chapín, lo doy barato!

Y es que los amantes del deporte rey en Guatemala viven un Viernes Santo inusual, pues su mayor anhelo es gritar los goles de la Selección Nacional, que esta noche se enfrenta a Estados Unidos por la tercera jornada de la cuarta ronda eliminatoria rumbo a Rusia 2018, y aunque los números cuentan que Guatemala llega en desventaja, la afición implora al cielo por un milagro.