La alegría de haberse convertido en el nuevo dueño del liderato y una lección aprendida en 2015 para no perderlo esta vez rondan en el corredor guatemalteco Manuel Rodas.

La contrarreloj, la especialidades que le ha llevado a ser uno de los mejores del continente, fue la vía en la que el quetzalteco se encontró una vez más con el suéter amarillo.

Sin embargo esta vez está decidido a no dejarlo escapar como le sucedió el año anterior, en la llegada a Totonicapán, ante el costarricense Román Villalobos quien finalmente se quedó con el título de campeón que tanto ansía el jefe de filas del Cable DX-Decorabaños.

¿Era esta la etapa por la que tanto esperabas para lograr el objetivo de saltar al primer lugar?

Así es, me quitaba el sueño pensar en este día porque tenía la sensación de que no podía defraudar a mi equipo, mis patrocinadores, mi familia y los aficionados del ciclismo. Gracias a Dios el resultado fue el que esperaba.

Cuatro etapas, cuatro triunfos para Guatemala y tres han sido para tu equipo.
Si, hemos conseguido tres victorias para aportar a la causa del ciclismo nacional y eso es el reflejo del trabajo en conjunto aunque hayamos perdido a Walter (Escobar) que era una de nuestras mejores cartas.

¿Cómo evitarás esta vez que se repita una historia como la del año pasado cuando un día antes del cierre perdiste el suéter amarillo?

Hay que mantener la cabeza fría, la humildad y hacer una buena plafinicación para no precipitarnos, saber a qué corredores podemos darles oportunidades para fugas. Debemos ser inteligentes para hacer una buena estrategia y controlar en el pelotón a los primeros 5 o 6 en la tabla.