Con la sonrisa interminable y el ánimo a tope, el protagonista del día, Alfredo Ajpacajá, se cubrió con los aplausos a su llegada a Chiquimulilla.

La oportunidad de cruzar la meta en primer lugar en una etapa de la Vuelta a Guatemala es algo que Alfredo quería desde hacía mucho tiempo y que finalmente se concretó en el segundo día de competencia en el evento que se disputa actualmente. Su emoción fue tan grande que luego de bajar del podio se mostró convencido de que sus seres queridos y conocidos en la aldea Barreneché, en Totonicapán, estarían celebrando a la distancia al mismo tiempo que él al otro lado del país.

No es común que dos nacionales ganen etapas al hilo en la Vuelta, ayer fue para Torres y hoy para ti. Si, gracias a Dios ahora fui yo, es muy bonito compartir con todos un triunfo como éste porque no todos los días se gana una etapa en la Vuelta y hay que disfrutarlo.

¿Era por las condiciones del recorrido la etapa ideal para la carrera que hiciste?

Sí, fue bastante el descenso y ahí pegamos con los tres que estuvieron en la fuga del principio, luego era de seguir con el ritmo fuerte hasta donde se podía y en el cierre le di aún más rápido porque sabía que tenía con qué ganar.

Fue un día de contrastes luego de que el equipo perdió a Walter Escobar luego de la caída. Tristemente así es, lo importante es que no tuvo fracturas y que se recupere pronto, es una lástima porque es una pieza importante para el trabajo que queremos hacer en esta Vuelta.