Lograr que la historia del famoso corredor olímpico Jesse Owens llegara a la pantalla ha tomado mucho tiempo. Y para el actor canadiense de 22 años,  Stephan James, quien interpretó al activista John Lewis en "Selma" y ahora interpreta a Owens durante su camino por la Universidad Estatal de Ohio para los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936 en "Race", el último tramo de la espera fue extra agonizante: la película fue dejada de lado por un año, pero ahora finalmente está aquí.

¿Qué se siente al interpretar a una figura tan importante de la historia que por alguna razón no ha sido explorada en la pantalla antes?
Es una locura pensar en ello. Es una locura que esta película haya aterrizado en mi regazo 80 años más tarde. Pero no puedo decir que estoy enojado por eso. Obviamente es una gran, gran historia que contar sobre un tipo que es esencialmente más grande que la vida, alguien que no sólo cambió el deporte, también el mundo. Todavía me pellizco todos los días porque pude realmente hacerlo.

Stephan James en el estreno de la película basada en Jesse Owens.

¿Cómo fue el proceso para ti?
Comenzó de forma mental con la investigación: la lectura de algunos de sus libros, no hay muchos videos de YouTube que se pueden encontrar de 1936. Traté de tomar lo que pude ver en términos de sus entrevistas para ver sus cadencias y la forma en que se llevaba a él mismo. Empecé con el entrenamiento físico en Georgia Tech con alrededor de dos meses de antelación. Yo estaba trabajando en "Selma" en ese momento en Atlanta, y todos mis días libres estaba entrenando para ser Jesse para "Race". Para mí, no trataba sólo de correr rápido sino que de correr como él.

¿Qué tan rápido conseguiste correr?
Logré ser bastante rápido. Creo que estaba haciendo el 100 en poco más de 12 segundos o algo por el estilo. Así que, sí llegué a ser bastante rápido.

Stephan James en el estreno de la película basada en Jesse Owens.

Me pareció fascinante la cantidad de restricción que él tenía que mostrar en todas estas situaciones, lo cual es comprensible teniendo en cuenta el período de tiempo, pero frustrante para un espectador actual.
Es parte de lo que lo hace tan grande. El hecho de que él era capaz de mostrar moderación y ser reservado en ciertas situaciones y dejar que todos esos sentimientos y emociones se expresaran a través de sus carreras. Es difícil para una persona ajena mirar y ver la forma en que pasó, pero uno trata de ser preciso para contar bien la historia.

¿Fue difícil trabajar ese período histórico, dado cómo eran las cosas para los afroamericanos?
Obviamente, cuando estás en estas situaciones hay que sumergirse en ese momento. Así que para mí, se trataba de sentir que estábamos en realidad en Ohio en 1935, o en Berlín en 1936. Y, sí, algunas de esas cosas son difíciles de digerir, pero de nuevo son cosas muy reales y tratamos de mantenernos fiel a eso.