Luego del triunfo de las elecciones legislativa en EU, el Partido Republicano tiene ahora el control del Congreso, lo que complicará aún más el mandato de Barack Obama. Asimismo, es una oportunidad para los conservadores de buscar a quién lo pueda suceder en 2016.

Entonces, ¿qué podemos esperar del presidente Obama y de su Gobierno en estos próximos dos años?

1. Sufrirá cojera. En Estados Unidos, se suele apodar a un presidente en los últimos años de su mandato como "lame duck" (pato cojo), ya que su gobierno queda desequilibrado y va desapareciendo el aura que lo llevo a encumbrarse en el poder. Asimismo, el tiempo para impulsar leyes de gran trascendencia se acorta y sus opositores están más preocupados en buscar a su sucesor que enfocados en sacar leyes a favor del país.

2. Su nueva estrategia. Con la mayoría de los conservadores en las dos Cámaras, Obama tendrá que gobernar por decreto. Es decir, impulsará iniciativas que no requieran la aprobación del Congreso y donde pueda tomar la iniciativa, como el caso de tratados comerciales o temas de infraestructuras; y también donde pueda lograr un acuerdo bipartidista o simplemente avocarse a impulsar asuntos sobre cambio climático o la tan polémica reforma migratoria. Incluso, algunos analistas esperan que anuncie una medida ejecutiva para retrasar las deportaciones para algunos inmigrantes irregulares a finales de año.

3. Dificultad para nombrar a colaboradores. Ahora que los "rojos" tienen el poder, tratarán de nombrar a John McCain como presidente del Comité de Fuerzas Armadas. El ex candidato presidencial es conocido por ser uno de los mayores detractores de Obama y ha criticado algunas acciones del actual mandatario como su estrategia de lucha contra el Estado Islámico, el manejo de la guerra de Siria y la debilidad que ha mostrado frente a Rusia en la crisis de Ucrania. Por lo tanto, Obama se la verá difícil para nombrar a quien será su Fiscal General, luego de la renuncia de Eric Holder.

4. Seguirá los pasos de sus antecesores.
Después de la derrota, Obama tendrá que seguir el mismo camino que sus antecesores reelegidos como Ronald Reagan, Bill Clinton y George W. Bush, que gobernaron al final de sus mandatos con todo el Capitolio en contra. Ante este panorama adverso, se vería forzado a hacer más concesiones con sus opositores republicanos. Joel P. Johnson, quien fuera consejero de Bill Clinton al final de su presidencia, dijo al New York Times que Obama debería dialogar con los republicanos antes de que tomen posesión en el nuevo Congreso. "Debe ser claro y recordar que hay una mesa de negociaciones a la espera, y no cerrarse a la posibilidad de un diálogo que le permita progresar", dijo.

5. Su popularidad. Según, el periódico británico The Guardian las razones por la que los votantes dieron un sufragio de castigo a Obama fueron tres: la débil recuperación económica que no logró sacar del endeudamiento a muchos hogares norteamericanos; la preocupación por el liderazgo global de EU, la cual consideran va en declive, sin dirección y no impone respeto; y la percepción que se tiene de la falta de honestidad frente al manejo de asuntos como el Ébola, el control de armas, las reformas en la salud, y el escándalo de espionaje. Por lo tanto, si Obama no quiere que su imagen siga a la baja tendrá que demostrar su capacidad para llegar a acuerdos con sus oponentes políticos.